Conversor de PDF a XML
Lee un PDF de partitura y lo convierte
Cada versión publicada, con lo que se agregó y lo que se corrigió. Lo que está en proceso y lo que todavía falla, también.
Lee un PDF de partitura y lo convierte
Ver, editar y tocar la partitura
Los números salen contados de los documentos de seguimiento del repositorio, no estimados: si suben es porque algo se cerró. El total puede crecer cuando aparecen funciones nuevas, y entonces el porcentaje baja aunque se haya trabajado. Es lo que pasó de verdad.
Por proyecto: lo que está en curso, lo que falla y lo que está pedido pero todavía no se empezó.
Cuando una foto de partitura no deja reconocer bien los pentagramas, el conversor ya no te devuelve una partitura con notas inventadas: te dice que no pudo y qué probar. Antes de creerle a una sola nota, comprueba que no haya música sin pentagrama debajo.
Cuando una partitura se convierte desde una foto, el aviso de que esa lectura está en pruebas salía del mismo color que el resto del texto y pasaba desapercibido. Ahora se distingue, que es justo para lo que estaba.
Ya se puede subir una foto o una captura de una partitura, no solo un PDF. Esa lectura es mucho más difícil que la de un PDF y todavía está en pruebas: la partitura llega marcada, con un aviso de que hay que revisarla, y si la imagen es demasiado pequeña se dice en vez de inventar.
Las barras que unen las corcheas y las semicorcheas ya no se colocan a ojo: siguen las reglas del grabado profesional. Cada barra apoya en una línea del pentagrama, ninguna deja la cuña blanca que los grabadores evitan desde la imprenta, y las plicas tienen el largo justo en vez de estirarse todas al mismo. Se comprobó en las 92 partituras de prueba: 2.999 grupos de barras, ninguno fuera de regla.
La partitura ya no suena a sintetizador: suena con un piano de cola grabado, el mismo Yamaha Disklavier que usa la app de PianoLibre. Y lo que oyes te lo puedes llevar: además de MusicXML, MIDI y PDF, ahora se descarga la música ya tocada, como archivo de audio.
El conversor ahora entiende los PDF hechos con Sibelius (fuente Opus) y con LilyPond (fuente Emmentaler): «A Thousand Years» y «Für Elise» pasan enteras, compás por compás. Con esto son cinco las familias de partitura que el motor lee.
El lector pasa a verse como páginas A4 de verdad, con compases por línea, cuadrícula que sale del compás, pentagrama regulable y exportación a MusicXML, MIDI y PDF; la web tiene ahora una sola entrada, empieza en blanco y no guarda nada.
El conversor y el lector, en línea y funcionando: subes un PDF de partitura, lo conviertes y lo abres en el editor para corregirlo y escucharlo.