PartituraLibre

Tu partitura, nota por nota.

Sube un PDF y te devolvemos su MusicXML: leemos el archivo por dentro (cada glifo con su posición exacta) en vez de mirarlo como una foto. Después puedes editarlo aquí mismo y descargarlo.

La conversión ocurre en memoria y no guarda nada. El editor corre entero en tu navegador.

Trae tu partitura ↓

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El lector y editor

Esto no es una captura: es la partitura, viva.

Trae tu partitura (un PDF o un MusicXML) y edítala aquí mismo: toca una nota y arrástrala a otra altura, a otro tiempo, a otro pentagrama. Escúchala. Cuando te guste, descárgala. El archivo nunca sale de tu equipo.

Exportar

Arrastra aquí tu PDF o tu MusicXML

o .pdf · .musicxml · .xml · .mxl

Nada se sube ni se guarda: el archivo se abre en tu navegador y se descarta.

el editor necesita JavaScript para dibujar la partitura

Fiel

Los PDFs de partitura no son fotos: son vectores. Leemos cada glifo con su coordenada exacta, así que la altura de una nota no se «reconoce», se lee.

Privado

El editor funciona entero en tu navegador. Al convertir, el PDF viaja, se procesa en memoria y vuelve como MusicXML: no se guarda ni una copia.

Abierto

Motor propio, código MIT y el método de verificación publicado. Puedes leer cómo se mide y correr las mismas pruebas.

Cómo lo sabemos

No decimos «preciso». Lo medimos y lo publicamos.

82/82 himnos del banco pasan el chequeo aritmético de todos sus compases, en dos pasadas con el mismo resultado medido el 2026-08-25
92/92 partituras superan la batería de edición del lector, en dos pasadas con el mismo resultado medido el 2026-08-25
26.652/26.660 cabezas y silencios devuelven su propio elemento al tocarlos en su centro exacto medido el 2026-08-25

Tres pruebas, no una

Cada voz de cada compás tiene que sumar exactamente lo que dicta el compás. Después, las notas leídas se dibujan encima del PDF original y se revisan a ojo. Y la batería entera corre dos veces seguidas: si las dos pasadas no dan lo mismo, es que algo depende del azar.

Preferimos un error visible a una nota inventada

Cuando el motor no puede leer algo, lo dice: no rellena, no deduce, no «arregla» la cuenta. Por eso el registro de fallas está publicado y no se borra nunca.

Alcance

Qué convierte, y qué dejamos fuera a propósito.

Entra todo lo que se toca

Alturas, duraciones y silencios; voces y acordes; alteraciones y armaduras; compases y sus cambios; barras de corcheas, puntillos, ligaduras de prolongación, anacrusas, repeticiones, casillas 1.ª y 2.ª, segno, coda y calderones.

Queda fuera lo que no cambia la ejecución

Letra, cifrado de acordes, digitación y ligaduras de expresión: esta herramienta es para leer y tocar, no para cantar. Los tresillos tampoco se deducen solos: si están, se avisa y no se inventan.

Hoy leemos PDFs vectoriales: los que exportan Finale, MuseScore y varios editores más. Sibelius y LilyPond todavía no, y una foto o un escaneo tampoco (ahí no hay símbolos que leer). Cuando un archivo no se puede convertir, la respuesta dice por qué en vez de devolver algo inventado.